Archive for 28 agosto 2007

Boletealo con esa
28 agosto 2007

La experiencia mas cercana a la muerte que alguna vez tuve ocurrió en diciembre de 2001. Lo recuerdo muy bien porque fue la época en la nuestro país reconoció oficialmente que no era el primer mundo. Cuando todo se fue al carajo, bah. Era una cálida noche de verano en que todavía era estudiante universitario. Viernes 7 de diciembre para ser mas precisos, estábamos festejando el cumpleaños de un amigo. Mi viejo me había prestado el 405 porque él no iba a salir. Mis hermanos estaban, uno de viaje fuera del país y otro en reunión con sus amigos. Mi vieja también había salido. Me decidí volver temprano porque rendía un examen en la semana y quería despertarme temprano el sábado para aprovechar el día de estudio. A eso de la una de la mañana pegue la vuelta para casa. Llegué y subí el auto en la entrada del garage mientras abría el portón. Recuerdo que entré a casa para dejar la mochila  y cuando volví al garage era demasiado tarde. 

Dos personas demasiado jóvenes portaban sendas armas apuntando directamente hacia mí. En esa fracción de segundo que me demoré en dejar mi mochila y volver a la cochera se habían ya adueñado del lugar. No pude más que retroceder instintivamente hasta chocarme de espaldas contra la pared. Entonces comenzó el diálogo unilateral, “no te movás..”, “andá para adentro…”, “no me mirés….” y así por el estilo. Todo pasó muy rápido. Me llevaron a la rastra hacia dentro de la casa, preguntándome si había alguien más. Yo pensaba que mi viejo estaba. Fuimos hasta la habitación de ellos, y para mi sorpresa al prender la luz me encontré con que no había nadie. Más tarde me enteraría que mi vieja le había hablado para que fuera con ella, ya que la reunión había resultado ser de parejas. Eso terminó siendo una suerte porque me encontraba solo e implicaba que no se pusieron más nerviosos ni violentos. En realidad lo de “más violentos” es una manera de decir porque ya de por sí lo estaban. Mientras se cercioraron que no hubiera nadie en la casa, me tiraron en el suelo de la habitación y empezaron a dar vuelta todo. Uno de ellos fue hasta el garage, entro el auto que todavía estaba afuera, y cerro como si no pasara nada. Comenzó a cargar cosas mientras el otro me tenía apuntado boca abajo en el piso y me preguntaba por la “la guita y los fierros”. Yo les dije donde estaba el dinero pero que fierros no había en casa.  

Mentira. Error. Sí había. Lo encontraron.  

En ese momento uno de ellos, el que parecía estar más exaltado, seguramente bajo los efectos de alguna pepa poderosa, le empezó a gritar al otro “boletealo con esa por mentiroso…”, el otro comenzó a gritarme y a apuntarme con el arma, me la puso en la nuca y gatilló.

Dicen que en esos casos la vida pasa como un flash por delante de tus ojos. Mierda. Ni mi vida, ni la luz, ni pampita en bolas, ni la mar en coche. Nada. Vacío. Negro. 

Descargada. 

El tipo miró el 22 largo y se percató de que no tenía balas. Me puteó aun más por eso. Me preguntó por las balas, no supe responder. Me pateó lo suficiente como para hacerme saber que no tenían ningún reparo en despacharme. Por milagro del destino en ese instante el otro encontró guita. Algo. No suficiente al parecer. Siguieron gritando y dando vuelta cosas. Cuando se cansaron de subir cosas al auto, me ataron con un par de vendas los pies y las manos y se fueron, no sin antes advertirme que si osaba levantarme me “reventaban de un cuetazo”. 

Tras algunos minutos que me parecieron horas, después de un largo silencio, me desaté y llamé a la policía y a mi hermano. 

Después de que todo pasó, y cuando finalmente me fui a acostar, a eso de las 5 de la mañana, en mi cabeza hubo un sonido leve que seguía dando vueltas: clic…silencio.Hoy pasó ya mucho tiempo, es otra anécdota de la que me acuerdo de a ratos. Los rostros de los infelices ni siquiera los recuerdo, la guita va y viene, el auto lo recuperamos y las cosas, bueno, son solo eso. 

Clic….  

Que barata la saqué.

Sos mucho mas que uno mas
3 agosto 2007

Esto lo escribi cuando tenia 15 años. Carece de toda caracterización literaria, sin embargo fue mi primera incursion en la escritura y por eso lo traigo hoy al blog. Este medio me permite acercarlo a muchas personas y espero que todo aquel que pase, vea luz y entre, lo lea y me de su opinion.

Hubo un día en que el sol creyó no ser importante.

Ese día, el sol no salió.

La noche olvidó irse.

Las plantas olvidaron florecer.

Los animales olvidaron despertar.

Los hombres olvidaron ir a trabajar.

LA VIDA SE OLVIDO DE VIVIR.

Cuando creas no ser importante, pensalo dos veces,

para alguien, quizás seas EL SOL.